¡Qué difícil! (Crítica-Julio Cesar)

Paco_Azorin_Julio_Cesar

Sí. Qué difícil se me hace hablar de algo cuando me ha gustado tanto. En principio debería serme más fácil, pero no. Será eso que llaman “quedarse sin palabras”.

Supongo que en estos casos lo mejor es empezar por el principio. Y el principio, como contábamos hace unos meses, cuando Julio César estaba apunto de estrenarse de manera absoluta en el Teatro Circo de Murcia, ocurrió antes de que este reabriera sus puertas de nuevo. Una visita medio a oscuras del yeclano Paco Azorín a las entrañas del Circo acompañado de su director, César Oliva, dio pie a que hoy, gracias a los dioses, podamos disfrutar de este Julio César y sentirlo un poco más nuestro.

Decía Azorín en la presentación de la obra que ha echado mano de “ocho primeras espadas”. Se trata de Mario Gas (Julio César), Sergio Peris-Mencheta (Marco Antonio), Tristán Ulloa (Bruto), José Luis Alcobendas (Casio), Agus Ruiz (Casca), Pau Cólera (Decio), Carlos Martos (Metelo) y Pedro Chamizo (Octavio). Solo o, en los tiempos que corren, hasta ocho actores para poner en escena el texto de Shakespeare sobre la conjura, traición y asesinato de Julio César por un grupo de senadores encabezados por Bruto y dirigidos por Casio.

Julio_Cesar_5La escenografía, obra también de Paco Azorín, es simple pero efectiva. Solo un grupo de sillas negras y un obelisco que acompañan a una proyección audiovisual que anuncia los cambios de acto. Actual, pero incómodo seguro, fue en San Javier el vestuario de los actores, pertrechados de chaquetas, abrigos y botas, ya pueden agradecer la buena temperatura que se disfruta este verano en el Mar Menor. Hubieran agradecido unas frescas togas.

La trama de Julio César es conocida. Casio convence a Bruto y tras él al resto de senadores de la necesidad de acabar con César. Este traicionado se rinde a los pies de su amado Bruto con el famoso “¿Y tú, Bruto? Entonces cae, Cesar”. A partir de ahí una serie de excusas y culpas entre senadores asesinos o justicieros, según se vea, y Marco Antonio, el único fiel a César, que tienen su punto álgido en los grandes monólogos de Bruto y Marco Antonio o lo que es lo mismo de Tristán y de Sergio.

escena

Dice Azorín que Shakespeare logra no calificar de justicia o asesinato la muerte de Cesar sino que lo deja a la reflexión posterior del público. Y en esas me encuentro. ¿Y yo a quién creo?. ¿A Bruto o a Marco Antonio?. ¿A Tristán o a Sergio?. Porque a mí los dos me convencieron. Gracias que no era una de esas romanas a las que Peris-Mencheta desde el gran obelisco que coronaba el escenario, a veces, o desde el mismo foso del Auditorio del Parque Almansa, otras, logra convencer de la maldad de los senadores.

Contudente, Gas. Convincente, Alcobendas. Emotivo, Ulloa. Líder, Peris-Mencheta.

Así de primeras, ir a ver Julio César… digamos que puede imponer a un espectador de teatro llamémosle “amateur”. El tema y el autor pueden dar la impresión de ser demasiado densos. Pero no. Vayan. Si les gusta el teatro, si les gusta apasionarse con una historia vayan. Si quieren emocionarse, pese a conocer una historia universal como la de Julio César, vayan. Si quieren darle la razón a Bruto para después quitársela y aclamar a Marco Antonio vayan. Y no lo digo yo, que también, lo dijo anoche el Auditorio del Parque Almansa en pie por primera vez en lo que va de Festival.

Anuncios

Irás? Has ido? Cuéntanos tu experiencia!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s